Tantra para mujeres

Origen del Tantra

El Tantra es una Vía Mística milenaria nacida en el seno de una civilización muy evolucionada que floreció desde c. 6000 a.n.e[1]. hasta 2000 a.n.e. a lo largo del valle del río Indo, en Afganistán, Pakistán y el noroeste de la India. Esta civilización era pacífica, igualitaria y adoradora del principio femenino. Rasgos comunes en la mayoría de culturas de esa época. Menos en una (como mínimo y hasta donde se sabe): el pueblo de los kurganes que habitaba en las grandes estepas entre el Mar Negro y el Mar Caspio. Una gente belicosa, agresiva, cuyo único dios era patriarcal y castigador y que, además consiguió dominar al caballo y construir carros por lo que, en una época de relativamente cortos desplazamientos, consiguió conquistar gran parte de lo que hoy es Europa y Asia imponiendo su cultura patriarcal y guerrera de la que somos herederes[2] y, que, en el Valle del Indo dio lugar a la cultura védica que hoy conocemos y que para nada es igualitaria y desprecia lo femenino.

[1] a.ne. = antes de nuestra era

[2] Nota léxica

Qué es el Tantra

El Tantra es expansión de la consciencia. Es meditación, contemplación, celebración,… Es una forma de vida y de concepción del mundo y el universo que se basa en el equilibrio de los dos opuestos complementarios e interdependientes a los que llama Shiva y Shakti y que representan el principio masculino y el femenino, la consciencia y la energía, el movimiento y la quietud,… y que corresponden a los principios Yang y Yin en los que se basa otra Vía Mística antigua: el Tao. Este equilibrio se ve representado en la figura del Ardhanari, mitad hombre y mitad mujer que simboliza la unión cósmica original de Shiva y Shakti. Su separación engendra literalmente el sexo /del latín sectus, (“cortar”). En la unión sexual sagrada tántrica, conocida como maithuna, Shiva y Shakti, representados por los dos amantes, quieren reencontrar la unidad de los orígenes.

 El Tantra, al contrario que otras Vías místicas no sigue el camino de la privación o el sufrimiento sino del gozo y la celebración y contempla la energía sexual como un potente catalizador para conseguir la preciada elevación de la consciencia.

El Tantra y el sexo

En Occidente, con la represión sexual que sufrimos desde hace más de 3000 años, estamos obsesionades por el sexo: o lo reprimimos hasta enfermar (véase casos de pederastia en la Iglesia Católica); consumimos pornografía compulsivamente o luchamos dando palos de ciego por una liberación que, al final nos lleva a sacrificar el amor por un sexo vacío. (Si quieres leer más sobre esta idea link). Desde este lugar desequilibrado hemos recibido las enseñanzas del Tantra y, en muchos casos nos hemos quedado sólo con la idea suculenta de un supuesto “sexo tántrico” que será la bomba.

Algunas ramas del Tantra, así como algunas ramas del Tao, incluyen el intercambio sexual como vía hacia el despertar de la conciencia, como camino para generar energía primal y sanar con ella y, sobretodo en el caso del Tao como práctica para conseguir longevidad e inmortalidad.

Pero el Tantra es sobre todo meditación, sanación, celebración y una forma de ver el mundo y las relaciones basada en el equilibrio y el Amor.

El Tantra para la mujer

Uno de los muchos regalos que ha hecho el Tantra a nuestra civilización es despertar en nosotres las memorias que estaban dormidas en cada una de nuestras células de un pasado pre-patriarcal en el que venerábamos el principio femenino como Cáliz Sagrado del que nace la Vida. Como energía sagrada y poderosa que mueve el mundo. El Tantra devuelve el poder robado a la mujer que, con él, se recoloca en el lugar que le corresponde en el baile cósmico; incluso al lugar que le corresponde en la sociedad, la familia, la pareja.

El Tantra devuelve, en el fondo el lugar que corresponde a cada principio (femenino y masculino) en el baile cósmico de las polaridades. Una danza que garantiza el equilibrio interno, externo e interrelacional.

Y sí, también en el sexo. El encuentro sexual tántrico es un espacio de meditación y gozo sin objetivos ni culminaciones. Un lugar de retorno al Ardhanari. Así la mujer deja de ser un mero recipiente de descarga del semen masculino y pasa a ser un sujeto plenamente activo en el encuentro sexual. De esta manera y, cuidada y nutrida su energía sexual para una unión perfecta, la mujer puede desplegar su inmenso abanico de sensaciones, gozos y placeres, volviendo a saborear por fin el estado alterado de conciencia al que le lleva el éxtasis sexual.

El Tantra de Seda Calenta

Uno de los muchos regalos que ha hecho el Tantra a nuestra civilización es despertar en nosotras las memorias que estaban dormidas en cada una de nuestras células de un pasado pre-patriarcal en el que venerábamos el principio femenino como Cáliz Sagrado del que nace la Vida. Como energía sagrada y poderosa que mueve el mundo. El Tantra devuelve el poder robado a la mujer que, con él, se recoloca en el lugar que le corresponde en el baile cósmico; incluso al lugar que le corresponde en la sociedad, la familia, la pareja.

El Tantra devuelve, en el fondo el lugar que corresponde a cada principio (femenino y masculino) en el baile cósmico de las polaridades. Una danza que garantiza el equilibrio interno, externo e interrelacional.

 

Y sí, también en el sexo. El encuentro sexual tántrico es un espacio de meditación y gozo sin objetivos ni culminaciones. Un lugar de retorno al Ardhanari. Así la mujer deja de ser un mero recipiente de descarga del semen masculino y pasa a ser un sujeto plenamente activo en el encuentro sexual. De esta manera y, cuidada y nutrida su energía sexual para una unión perfecta, la mujer puede desplegar su inmenso abanico de sensaciones, gozos y placeres, volviendo a saborear por fin el estado alterado de conciencia al que le lleva el éxtasis sexual. 

Masaje tántrico

En el Tantra meditamos mientras movilizamos la energía sexual para sentir el cuerpo y su energía. Eso puede desbloquear nudos, heridas y miedos; puede despertar el cuerpo al erotismo y a la sensualidad; puede activar la sensibilidad,…

Hay muchos tipos de masaje tántrico y de masajistas. Desde aquí apostamos por acompañar a la mujer con el tacto presente y amoroso y la respiración consciente a entrar en estados alterados de conciencia que eleven y nutran su energía vital y creativa y distribuirla por todo el cuerpo. En este tipo de masaje tántrico usamos el erotismo para relajar y despertar el cuerpo a nuevas sensaciones y como una puerta de entrada a nuevas maneras de hacer el amor.

El masaje tántrico de Seda Calenta es un masaje relajante y a la vez tonificante que incluye todo el cuerpo. Es una meditación guiada por la piel y por los canales energéticos. Es tanto una experiencia física como energética con la que, a través del tacto consciente y amoroso, relajamos el cuerpo, estimulamos la piel y despertamos la energía sexual y el erotismo inherente y auténtico de cada  mujer. Una experiencia única cada vez, con la que la mujer puede sanar heridas y bloqueos sexuales a la vez que reaprende a hacer y hacerse el amor desde un lugar nutritivo y extático.

El masaje es una de las muchas técnicas que se usa en el Tantra para conseguir su objetivo más sublime: la elevación de la conciencia.Y todo esto pasa por conectar el segundo y el cuarto chakra: el sexo y el corazón. Porque muchas mujeres tenemos grabado en nuestro sistema memorias de experiencias sexuales sin amor o experiencias amorosas en las que no ha habido un despertar profundo de la energía sexual.

Con el masaje sanamos estas memorias y nos volvemos abrir a la conexión innata y natural entre la sexualidad y el Amor.

Una sesión de masaje consiste en varias fases: la relajación de todo el cuerpo con un masaje tanto por detrás como por delante; la estimulación del Yoni (genitales femeninos) o del Lingam (genitales masculinos); la Cura Sexual con estimulación del Punto Sagrado y el Savasana o relajación final e integración de la experiencia.

Permitirte esta experiencia es regalarte un pasaje a un viaje profundo en el que cruzarás las fronteras de los tabús y miedos que te han sido impuestos sin que quizás ni siquiera te hayas dado cuenta. Un viaje de placeres y apertura en el que puedes sanar viejas heridas, bloqueos y traumas o simplemente despertar memorias ancestrales de cuando todavía la sexualidad femenina no había sido reprimida por el patriarcado.

Un viaje cuyo retorno puede traer sanación, empoderamiento, amplificación de la capacidad orgásmica y expansión de la conciencia.

El masaje para mujeres guiado por una mujer te aporta:

  • Un espacio de seguridad y confianza en el que entregarte a la experiencia de tu cuerpo erotizado desde el Amor
  • Un tiempo para ti solamente en el que cuidarte y amarte
  • Una meditación guiada por tu piel para despertar todos tus canales energéticos y tu erotismo
  • Una experiencia sensual y erótica libre de tabús y condicionamientos
  • Un despertar al Amor Incondicional desde la sexualidad
  • La liberación de emociones y bloqueos.
  • La sanación de heridas sexuales
  • El encuentro en tu cuerpo físico y energético del Amor y el Sexo
  • Un despertar a una vivencia nueva de tu sensualidad y sexualidad sin objetivos
  • Una honra a tu cuerpo

Terapia tántrica

La terapia desde la perspectiva tántrica consiste en identificar y desactivar aquellas creencias, pensamientos, aprendizajes y traumas que nos impiden la plena liberación y expansión de la vivencia sexual. Con diferentes herramientas desbloqueamos la energía sexual para que se exprese en la persona con toda su amplitud y equilibrio.

Aunque se haya puesto el nombre de terapia tántrica para simplificar ya que parte del principio tántrico de sexualidad, equilibrio, energía y gozo extático, las técnicas usadas en consulta incluyen:

  • Trabajo con creencias limitantes
  • Acupuntura y medicina china para equilibrar las emociones a través de los meridianos (véase acupuntura emocional link),
  • Sanación de heridas y traumas
  • Bases de la psicoterapia Gestalt y de la biodescodificación,
  • Sanación con huevo de obsidiana (link) y con huevos medicina para el Tao Curativo (link),
  • Chi Nei Tsang o masaje de los órganos internos (link),
  • El desbloqueo emocional con tapping o EFT (Emotional Freedom Technic).
  • Terapia floral 

Talleres y retiros

La sexualidad es comunicación, es relación, es celebración y es gozo. Y es en grupo precisamente cuando mejor podemos vivirnos y sentirnos en relación al otro.

Para liberar y expandir nuestra sexualidad en aras de una vivencia como seres sexuados, completa, nutritiva, empoderada y extática, es muy importante el proceso en grupo. El grupo nos nutre, nos muestra, nos enseña, nos acompaña, nos honra y nos celebra. Es en grupo donde nos colocamos en tesituras que abren heridas o ponen de manifiesto bloqueos en cuanto a nuestra relación con el otro, la otra o le otre. Y es en este lugar, en el que el bloqueo o la herida pueden ser liberados. Es en un espacio de relación sagrado y protegido en el que poder sentirnos en confianza, donde nuestra sexualidad, entendida como expresión del Amor y sobretodo del Amor propio, puede expresarse y celebrarse con plenitud.

Para más información sobre los talleres:

Eventos programados

En la página de inicio, en la pestaña de «Cursos» del menú puedes encontrar todas las propuestas de Talleres que se pueden organizar

Y, además se pueden co-crear «Talleres a la carta» 😉