EL ORGASMO CÉRVICO-UTERINO 1. El palpitar reprimido

Cuando digo que doy talleres para recuperar el orgasmo cérvico-uterino, siempre me preguntan qué es eso. Creo que es importante que, como mínimo, empecemos a saber de él en el plano teórico… para, con la práctica llegar a conocerlo físicamente.  Éste es el primero de los artículos. A modo de introducción.
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medussaEl clítoris, cuando se estimula directa o indirectamente pone en marcha toda la maquinaria orgásmica de nuestro cuerpo, cuyo epicentro es, en cuerpos “anormalmente sanos” el útero. Y decimos “anormalmente sanos”, porque en nuestra sociedad judeocristiana donde la sexualidad femenina está fuertemente reprimida, no es “normal” sentir el temblor uterino producido durante el orgasmo.[i] Este orgasmo producido en el útero es diferente al paroxísmico que se siente cuando no interviene la matriz en su generación.

EL ÚTERO
Son cada vez más las voces que señalan que una de las funciones principales sino la originaria de los orgasmos femeninos es el parto. No por casualidad la hormona que se inyecta en los hospitales para acelerarlos es la oxitocina, la misma que se segrega cuando tenemos un orgasmo.
Una de las primeras referencias en este sentido la recoge la minuciosa investigación de la pareja William H. Masters y Virginia E. Johnson, fundadores de la Reproductive Biology Research Foundation (U.S.), publicada en 1966 bajo el título Human Sexual Response, todavía hoy uno de los estudios más citados en relación a la Respuesta Sexual Humana. En esta publicación encontramos por ejemplo la afirmación siguiente:Se confirma el conocimiento antiguo de que las contracciones rítmicas de las fibras musculares uterinas son un elemento esencial del orgasmo femenino, cualquiera que sea el origen del mismo”. [ii]
Para algunos antropólogos esto se confirma en las representaciones de pulpos y medusas de las cerámicas de la Antigua Europa ampliamente estudiadas por Marisa Gimbutas.
orgasmo y jarronOtro de los mayores referentes para cualquier estudio sexológico es la sexóloga francesa Maryse Choisy, que realizó en la década de los 70 un seguimiento con cuestionario, durante diez años, de la sexualidad de ciento setenta y cinco mujeres. Según sus conclusiones, el útero es el centro del sistema erógeno de la mujer y actúa como una caja de resonancia del placer. Choisy habla de un orgasmo cérvico-uterino que por lo general se confunde con el orgasmo vaginal, y que es el más intenso y de mayor placer que se extiende por todo el organismo: “El orgasmo femenino auténtico no se produce ni en el clítoris ni en la vagina. Tiene su origen en el cuello del útero… El orgasmo cérvico-uterino… difiere radicalmente de todos los otros placeres en intensidad, en profundidad, en calidad, en ritmo sobre todo, en extensión. Es más difuso. Termina por abarcar el cuerpo entero.”[iii]

ORGASMOS Y MEDUSAS
Más recientemente encontramos la investigación continuada de Casilda Rodrigáñez sobre la sexualidad en las sociedades matrifocales antes de la irrupción del patriarcado y sus estructuras represivas. Rodrigáñez profundiza específicamente en el orgasmo cérvico-uterino y una de las publicaciones más concretas al respecto es su libro Pariremos con placer.[iv] De él extraemos los siguientes fragmentos:
“Cuando una mujer empieza a excitarse sexualmente, el útero empieza primero a temblar, como una medusa suspendida en el océano. Y luego a latir, como un corazón, o como el cuerpo de una rana, como decían nuestras antepasadas, siendo cada latido el origen de una ola de placer.”
“Cuando se recupera en alguna medida la conexión neuromuscular con el útero, su latido se percibe durante el orgasmo, como una ameba que se encoge un poco para enseguida distenderse suavemente, distensión que se siente como un movimiento del útero hacia abajo, como un movimiento ameboide; o como el de un pez que se deslizase en el interior de la cavidad vaginal.”
“Sin embargo, la socialización de las niñas en la inhibición sistemática de las pulsiones sexuales, hace que dichas conexiones neuromusculares no se establezcan, y por eso nos hacemos adultas sin sentir o percibir el útero: es la socialización en la ruptura de la unidad psicosomática entre la conciencia y el útero, que decía Merelo-Barberá. Por eso, por lo general, o por lo menos en los primeros orgasmos de nuestras vidas, sólo percibimos el placer que el útero expande y no percibimos el propio latido del órgano propulsor del placer. Es como si sintiéramos el calor de un radiador pero el radiador quedara fuera del alcance de nuestra percepción sensorial.”

PARIRÁS CON DOLOR
Nuestra vida, nos consideremos creyentes o no, está marcada fuertemente por la Bíblia. En el Génesis encontramos el triple mandato encadenado de Yahvé del que parte la condena sexual de las mujeres: el hombre te dominará, pondré enemistad entre ti y la serpiente (la representante en la antigüedad de la sexualidad de la mujer) y parirás con dolor! Éste es para muchos el verdadero cimiento de la civilización patriarcal.
“Tras varios milenios de socialización en el triple mandato, cuando se aborda científicamente la sexualidad de la mujer, lo que se hace en realidad es abordar la sexualidad de una mujer que desde generaciones ya no vive según su deseo, y que se socializa en una desconexión corporal, con el útero espástico. Entonces se toma la devastación como lo originario -¡como siempre!- y se define una sexualidad femenina que va del clítoris a la vagina, y se habla de orgasmo clitoridiano o vaginal.”[v]
Sin embargo, en la antigüedad se conocía perfectamente la función sexual y erógena del útero; un ejemplo: en los tratados de sexualidad tántrica, el «yoni» se suele traducir por «vagina», aunque en sánscrito quiere decir literalmente «útero». No pudiendo, o no queriendo entender qué pinta el útero en la sexualidad femenina, se inventan la traducción de «yoni» por «vagina» y nos presentan los dos órganos sexuales, el masculino, el «lingam» (el pene) y el femenino, el «yoni», la vagina. No cabe mejor representación de la castración patriarcal de la mujer que la traducción de «yoni» por «vagina». Como dice Choisy en la obra citada, la vagina es el canal que conduce al verdadero órgano sexual de la mujer, el útero, que una vez desconectado de la conciencia, desaparee, se invisibiliza porque era y sigue siendo «políticamente incorrecto». Choisy añade que si los psicoanalistas, desde hace tiempo, vienen confundiendo el orgasmo cérvico-uterino con el orgasmo vaginal, no es sólo debido al narcisismo masculino, ni tampoco sólo a la ignorancia femenina, sino también porque las cérvico-uterinas no frecuentan nuestras consultas[vi]

EL TEMBLOR DEL ÚTERO
marion pulpaEn palabras de Casilda Rodrigáñez, “el temblor del útero siempre es el comienzo de una excitación sexual. Es como un latido muy tenue y muy seguido, pero sostenido, que toma la forma de temblor en vez del oleaje con latido y ritmo más pronunciado. El proceso del orgasmo siempre empieza con temblor y se va convirtiendo en oleaje, lo mismo que la superficie del mar, que incluso cuando está más calmado, tiembla, y cuando empieza a soplar la brisa, el temblor va haciéndose pequeñas olas, y luego con el fuerte viento, se hacen las olas más grandes. Cuando el útero tiembla, irradia placer como una bombilla irradia la luz; y todo el cuerpo de la mujer va siendo invadido por la radiación, hacia abajo, hacia los muslos, y hacia arriba, el vientre, el torso, los pechos; y al igual que el imán imanta una barra de hierro, la irradiación de placer desde el útero, abarca todo el cuerpo y, en cierto sentido, lo transforma.”[viii]

ORGASMO PERMANENTE
Por su parte, Maryse Choisy en las conclusiones de su estudio, cuando habla del orgasmo cérvico-uterino no define como un orgasmo “no paroxístico”, es decir, sin acmés. Es un temblor del útero tan intenso que despliega toda la carga libidinal sin necesidad de acmés. La diferencia entre el temblor de un estado pre-orgásmico y el temblor de un orgasmo no paroxísmico está en que el primero la mujer desea que el temblor avance hacia el oleaje para sentirse satisfecha; mientras que el segundo es satisfactorio plenamente por sí mismo, y la mujer no desea más. Es como si toda la líbido se hubiera descargado.


[i] Definición de normal del diccionario de www.wordreference.com: “Adj. Que es general o mayoritario o que es u ocurre siempre o habitualmente por lo que no produce extrañeza”

[ii] Masters, W.H., Johnsosn, V.E. Human Sexaul Response. 1966 Ed. Williams & Wilkins

[iii] Choisy, M. La guerre des sexes. Publications Premièrs. París, 1970.

[iv] Rodrigáñez, C. Pariremos con placer: Apuntes sobre la recuperación del útero espástico y la energía sexual femenina. Editorial Cruac/Crimentales, 2009

[v] Ídem

[vi] La sexualidad del orgasmo cérvico-uterino. Casilda Rodrigáñez y Ana Cachafeiro

[vii] Paré, A. L’Anatomie, livre II, 1575

[viii] Rodrigáñez, op.cit.

9 comentarios en “EL ORGASMO CÉRVICO-UTERINO 1. El palpitar reprimido”

  1. Me gusta mucho el artículo por que hace que te apetezca ahondar mas en el conocimiento y la exploración del pròpio cuerpo y sus posibilidades. Lo único que encuentro a faltar,por la profanidad de mis conocimientos en el tema, és la definición, o mas bien, la descripción de algunos conceptos tècnicos tales cómo: útero espastico, orgasmo paroxístico Y/o no paroxístico, que son los acmes.
    Des de mi experiència directa, la desripción de oleaje yo la he sentido en el proceso de parto, en los primeros momentos de la dilatación y la recuerdo como una sensación símplemente perfecta. En cuanto a mis orgasmos, los mas plenos los he tenido durante mis embarazos y hay una vida sexual antes y después de ser madre. Después de mi primer hijo mis sensaciones sexuales són más placenteras, mas variadas. Hay un mayor acogimiento y recogimiento de mi cuerpo.
    Gràcias por la difusión.

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  4. Es muy impactante, confirmar que lo que yo vivi, durante 16 años, con mi mujer.
    El orgasmo de ella era tal como lo explican. Lo descubri pues siempre trataba de experimentar algo nuevo. La primera vez que lo senti, fue alternando dos arremetidas suaves, con mi pene en su vagina, y la tercera era profunda. Esto producia un enorme placer. Jugando de esa manera, llegabamos al orgasmo juntos. Ella gemia contenta y se estremecia y desde lo profundo emanaban tembores, durante unos minutos. Hace poco recorde esto que relato y me ilumine que su placer estaba unido al choque de mi pene con su parte uterina.
    Gracias por su articulo sumamente interesante y que confirm que fui un afortunado de vivir esas emociones casi desconocidas.

  5. Hola hace año y medio me hicieron una cotización cervical por una lesión de vph, más o menos por entonces comencé con medicación psiquiátrica. Desde entonces no puedo experimentar mis orgasmos uterinos, estoy muy triste, alguien sabe a qué se puede deber?
    Gracias y disfruten

  6. Yo tenia éste tipo de movimientos en el útero. Ahora me han realizado una histerectomía y fue muy fea la sensación, era como de una zona dormida o hueca. Pasa esto? Hay algo que pueda hacer?

    1. Hola Andre. Recuperar el movimiento físico del útero evidentemente no lo podrás hacer pero con las prácticas de Alquímia Sexual Taoísta y de Tantra para mujeres a veces se puede recuperar el flujo energético y algunas de las sensaciones asociadas a este palpitar uterino. Un abrazo

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