El clítoris y el éxtasis sexual femenino

El clítoris no es el origen de la energía sexual femenina.

Hay una idea equivocada de que la sexualidad femenina se activa masajeando activamente el clítoris. Pero cuando nos centramos sobretodo y primeramente en el este maravilloso órgano, lo que se genera es un impulso sexual ansioso en la mujer. Una necesidad de una estimulación “in crescendo” con intención culminativa; de buscar lo antes posible una descarga a esa ansiedad … En otras palabras. Pajearse pa correrse.

No es que hacer esto sea bueno o malo. La clasificación “bueno / malo” forma parte del pensamiento dicotómico cristiano que, como muchas ya sabemos, no ha aportado grandes placeres a la sexualidad femenina. Más bien al contrario.

Éste es simplemente un tipo de orgasmo que puede tener (o no) una mujer y, cuando, finalmente se se alcanza es muy placentero. Hay mujeres que sienten que no son capaces de gozar plenamente sin un frotis intenso del clítoris; otras que, con la simple estimulación del clítoris “no llegan” y hay otras que sí. Otras afirman que lo necesitan para “poder ser penetradas” y otras a las que les quita las ganas de coito. Las que lo consiguen tienen eso: descargas; orgasmos genitales localizados muy parecidos a los que conocemos de los hombres: estimulación cada vez más intensa hasta llegar al minuto de gloria y luego… relax.

Son orgasmos muy útiles para descargar sistemas nerviosos saturados; para combatir el insomnio; para parar una mente enroscada; para satisfacer el ego de la pareja; para que mujeres en estados o épocas poco libidinosos, conecten con su sexualidad; para sudar y hacer ejercicio; …

Pero hay mucho más. La sexualidad femenina es mucho más compleja que esto… Y más rica y deliciosa.

Sexo con amor (sin apellidos)

La energía sexual femenina se genera en el pecho. El chakra corazón es su polo positivo por excelencia; su polo emisor de energía dentro del circuito bio-electro-magnético que la mantiene viva. El conocido como sistema de chakras. La energía de sus genitales es, por el contrario de calidad receptiva. Si nos centramos en la estimulación genital sin antes nutrir el chakra corazón, la sexualidad de la mujer se hace muy Yang. Su polo receptivo se positiviza y su sexualidad es de tensión, intensidad y descarga.

Pero la sexualidad femenina tiene una cualidad relajada y expansiva intrínseca que, cuando es nutrida, la puede llevar a verdaderos estados orgásmicos alterados de consciencia.

Para que la capacidad orgásmica femenina pueda desplegarse por completo y expandirse por todo su cuerpo llevándola al éxtasis nutritivo y no a la descarga gimnástica agotadora, la mujer debe conectar, de entrada y ante todo con el Amor. El amor puro. Sin apellidos, sin promesas, sin contratos,… nada que ver con romanticismos, posesiones ni nubes de azúcar rosa. El amor como estado de presencia. Aquí y ahora.

Cuando una mujer ama abierta y relajadamente haciendo el amor y es amada con presencia y totalidad, su energía sexual se despliega por todo su cuerpo haciéndolo vibrar.

A nivel externo, esta conexión también se hace acariciando sus pechos de manera que puedan llenarse de energía sexual. Y eso no es ni amasándolos como si fueran bollos en fabricación ni sintonizando la radio a través de sus pezones. Puedes leer más sobre este tema en el artículo:

La importancia de los pechos en el orgasmo. O el porqué muchas mujeres “no llegamos” sólo con la penetración

Cuando la energía sexual de la mujer está realmente despierta en su pecho y expandiéndose por su cuerpo vibrante, las caricias, masajes y besos (que no la estimulación a lo frotis) pueden llevarla a un estado de éxtasis y trance en el que la experiencia orgásmica se expanda por todo el cuerpo.

En estos orgasmos no hay descarga, no hay clímax. Hay relajación que conduce a un estado de elevación de consciencia de duración indeterminada. El tiempo y el espacio se funden y desaparecen; el Yo se disuelve en el Todo; todas las células vibran la frecuencia del Universo. Y la mujer se nutre; se llena de vitalidad; de Amor; de poder personal.

Hijas de patriarcado

La sexualidad innata femenina es rica y variada y capaz de experimentar diferentes tipos de orgasmos. Cuando no es así es porque una parte de su energía no está siendo explorada. Puede ser por bloqueos y/o traumas pero también, muchas veces, es simplemente por ignorancia. Un desconocimiento que es una clara consecuencia de la educación androcéntrica judeo-cristiana recibida por todxs en esta sociedad.

Así, hay muchos tipos de orgasmos y experiencias eróticas posibles y creo que merecemos recuperar nuestra capacidad orgásmica innata y nuestro empoderamiento sexual para poder elegir en cada momento qué queremos y poder gozar de todo el abanico de posibilidades que nuestro cuerpo nos ofrece.

Profundizaremos en la capacidad orgásmica femenina en el residencial “Tao Tántrico para la Mujer Salvaje” que realizaremos en el paraíso verde de la Garrotxa (Girona) del 8 al 12 de julio. A causa de la situación actual, es posible que las plazas sean más limitadas de lo previsto y se adjudicarán por orden de reserva.

Si, al final no se pudiera realizar, devolveríamos el dinero de ésta.

Para más información de este curso

TAO TÁNTRICO PARA LA MUJER SALVAJE. Del 8 al 12 de Julio en Mieres (La Garrotxa)

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