Sanación y sensibilización de la vagina con huevo de jade

En los últimos años se ha puesto de moda el uso de los Huevos Medicina para la vagina. Gracias a ellos muchas mujeres están sanando heridas gravadas en las paredes vaginales y están recuperando una sensibilidad y receptividad inimaginadas con anterioridad. Como vimos en el anterior post, nuestras vaginas reciben desde muy temprana edad agresiones varias, algunas reconocidas como tal y otras, muchas, normalizadas. Y la consecuencia de esta realidad es un número exageradamente alto de mujeres con las vaginas insensibles cuando en realidad estas hermosas y húmedas cavidades están diseñadas para gozar de una altísima sensibilidad y tacto. También vimos en este post y este otro sobre la práctica de los Huevos Medicina para el Tao Curativo todo lo que estas gemmas preciosas pueden aportar a nuestra salud sexual y experiencia orgásmica. Pero hoy quiero poner un toque de aviso. Me preocupa cómo se están usando estas poderosas herramientas. Parece una broma cuando voy pregonando que no soy vendedora de huevos pero es que me pone los pelos de punta cómo algunas personas están dando talleres de huevos medicina con instrucciones que me parecen perniciosas. Estoy viendo mujeres que debido a una mala práctica se les endurece aún más la vagina. No hace mucho en un retiro de Alquímia Sexual Femenina, cuando llegamos a la práctica del huevo, una de las chicas se sorprendió porque lo que yo decía y recomendaba no coincidía con la instrucción que había recibido con anterioridad por parte de una “eminencia” en el tema… valga decir que era un hombre,… sin vagina… Evidentemente le dije que era su vagina pero que si yo fuera ésta me estaría sintiendo agredida y forzada con esa práctica. Señoras y señoritas, estamos intentando sanar heridas sexuales, recuperar la sensibilidad anestesiada por las prácticas sexuales y ginecológicas que vimos en el anterior post, permitir que nuestra vagina se vuelva receptiva, sensible y abierta y amplificar nuestra experiencia orgásmico/extática. Por lo que no podemos ponernos la piedra en el coño como quien se pone un óvulo para las cándidas y hacer ejercicios como quién hace abdominales de coño. NO. Debemos prepararnos antes de la práctica, presentar el huevo a la vagina antes de meterlo, invitarla a que lo acepte, introducirlo lentamente, total y absolutamente presentes en nuestro templo sagrado, atentas, escuchando las sensaciones y demandas que nos llegan claras cuando nos relajamos y concentramos en lo que estamos haciendo. Señoras y señoritas, estamos pretendiendo sanar nuestro templo sagrado, así que la práctica debe ser con el más absoluto respeto y cuidado. Cada una debe aprender a re-relacionarse con su propia vagina desde la escucha, el respeto, el Amor, la dulzura, la receptividad,… hay que aprender  bien qué estamos haciendo, por qué y cómo para luego, en la práctica cotidiana observarse una misma y adaptar la práctica a la propia sensibilidad, momento, estado, etc.
Share on facebook
Facebook
Share on google
Google+
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

*

Ir arriba